domingo, 30 de noviembre de 2008

Día mundial de la lucha contra el sida


Hace unos 5 años conocí a una persona que era VIH positivo, y sino fuera porque sé que quien me lo dijo nunca inventaría algo así, quizá nunca lo habría lo creído.

Recuerdo que desde que tenía unos 12 años, en la escuela me habían hablado del VIH, del contagio, el SIDA, la prevención y todo eso que te enseñan en salud sexual. A pesar de todo lo que sabía(incluso siendo ya universitario), la idea que yo tenía de un enfermo de sida era completamente distinta, de alguna manera yo creía que sólo personas con una vida llena de excesos, completamente lúdica-sexual y que muy probablemente eran drogadictos o se prostituían, serían portadores. de alguna manera yo tenía en mi mente que era algo evidente(casi como si tuvieran una etiqueta en la frente), que su físico y apariencia denotarían su "endeble" estado de salud.

Él no tenía la apariencia de alguien que "pronto va a morir", tenía unos 24 años, se veía bastante sano y tampoco parecía un habitante de sodoma y gomorra. Conocerlo debo decir que ha sido una de las experiencias más shockeantes de mi vida, porque aunque sólo fue una amistad pasajera y circunstancial con quien no socialicé más allá de un par de charlas, por primera vez hice conciencia de una realidad tangible-y perturbadora- más allá de las clases, los libros o las películas. Alguien con quien yo había conversado y que "no era tan distinto a mi", tenía sida.

A lo largo del tiempo me di cuenta que mucha gente piensa (como yo alguna vez lo hice) que esta enfermedad se reduce a limitados y/o aislados grupos de personas-"siempre ajeno a tu mundo"-.

La epidemia del sida es netamente sexual de eso no hay duda(aunque existan otras formas de contagio), y lo complejo radica en que normalmente la gente no está acostumbrada a HABLAR de su vida sexual, ni mucho menos dejarse persuadir e influir en sus comportamientos, aunque el objetivo sea su bienestar. Y en nosotros está cambiar eso. Independientemente de nuestra preferencia sexual, de nuestros criterios morales, sociales, culturales o religiosos, la salud es a priori.

Es posible que todo se centre en una palabra "RESPONSABILIDAD", responsabilidad por intentar saber sobre la salud de la(s) persona(s) con quien(es) nos acostamos más allá de la calentura, debemos de romper las barreras de la comunicación, quitarnos las vergüenzas y hablar las cosas como son, de no dejarnos llevar por la desidia del placer que nos causa la idea de tener sexo sin protección.

Y lo más importante es saber que el día mundial de la lucha contra el sida no es el día 1 de diciembre, sino TODOS LOS DÍAS del año.





"La salud es la unidad que da valor a todos los ceros de la vida"
Bernard Le Bouvier de Fontenelle

1 comentario:

Iván dijo...

Asi es esto de los prejuicios. Bien que bien.